El paradigma racial en Dominicana

Por Juan Carlos Roque
El ciclo de programas sobre el racismo en el mundo, que inicié el 21 de marzo pasado en el programa Voces, me trae a República Dominicana. Coincidentemente llego a Santo Domingo cuando la prensa se hace eco del informe de los relatores especiales de la ONU, el senegalés Doudou Diene y la estadounidense Gay McDougall, que investigan la situación de los derechos humanos en este país. Según afirmaron, en la sociedad dominicana conviven el racismo y la discriminación racial profundamente arraigados, no sólo contra los haitianos, sino también entre los nacionales. Los grupos étnicos haitianos son rechazados por su idioma, color de piel y situación económica. Nunca mejor momento para investigar el tema desde el punto de vista antropológico, sociológico y político. Las entrevistas aquí realizadas serán incluidas en un programa especial que emitiremos el próximo 25 de abril en el programa Voces.

Recién la Comisión de Derechos Humanos de la ONU ha conocido el informe anual a través de sus relatores, Doudou Diene y Gay McDougall, quienes a pesar de la cooperación del gobierno dominicano, destacan el profundo rechazo cultural y mental que existe sobre la realidad del racismo en la sociedad dominicana que, según ellos, “quedó ilustrado con una campaña violenta y hostil contra su presencia. No hemos encontrado esta actitud en ninguna otra de nuestras visitas”. Diene dijo que las autoridades niegan la existencia de ese flagelo, y a la vez señaló que es indispensable que el gobierno dominicano reconozca su existencia y adopte las medidas necesarias para combatirlo.

Gay McDougall, experta en asuntos de minorías, pone el ejemplo de cómo a muchos bebés nacidos en la República Dominica se les niegan certificados de nacimiento y documentos de identidad por ser descendientes de haitianos. Preocupada por este tema, la relatora de Naciones Unidas recomendó a las autoridades la revisión de las leyes migratorias actuales.

Hablan los entrevistados por Radio Nederland

La antropóloga y consultora independiente Tashira Vargas, que se dedica a investigaciones sociales y culturales en República Dominicana, reconoce que el racismo en su país se manifiesta en las relaciones entre personas blancas y negras dominicanas, y entre dominicanos y haitianos. Para ella “el problema del racismo es muy complejo; está presente implícitamente en el lenguaje gestual de las personas, en el rechazo a un acercamiento físico con personas de color negro; está presente en variadas formas de discriminación en distintos espacios”… “Otro problema es que en este país, blanco es toda aquella persona que tiene el pelo lacio, no crespo. No importa que el color de la piel no sea tan blanco”, refiere Vargas, quien cita también otros aspectos que la gente tiene en cuenta como la nariz, la boca y el color de la piel. Pone el ejemplo de negros que son bajados de los autobuses por blancos dominicanos, y en los espacios laborales señala la no presencia de negras como cajeras en los bancos. “Difícilmente en la clase media o élite, entre a la familia una persona negra por la vía del matrimonio, sea mujer o hombre”. Simplemente no se mezclan, reconoce. Y termina con el caso de los niños en las escuelas, que cuando se hacen la foto de grupo excluyen a los alumnos negros.

El vasco Eusebio Etxarren, quien lleva 20 años trabajando comunicación estratégica para instituciones del estado y privadas cree, sin embargo, que ese racismo no se manifiesta tan ampliamente a nivel de la población, si no en una élite, una clase política asentada quizás desde el mismo nacimiento de la República Dominicana, donde sí hay una tendencia institucionalizada que impide al acceso de los negros a determinadas estructuras del poder”. Para Etxarren, es difícil encontrar manifestaciones de racismo en la gente, excepto el clásico chiste que se pueda hacer; pero la convivencia entre el blanco y el negro es total. “Aquí no he encontrado a nadie que diga no quiero vivir al lado de un negro; cosa que en Europa sí sucede”…, afirma el reconocido comunicador.

Edith Febles, ahora periodista de investigación en la televisión y conductora de un programa de radio en la Z 101, trabajó mucho tiempo en la prensa escrita. Su experiencia le dice que casi siempre el racismo se ve en los medios desde la perspectiva de las manifestaciones en contra del haitiano. Se ve como una actitud defensiva del país frente a acusaciones de maltrato. “Si estudiamos los diarios dominicanos de las últimas décadas, encontraremos que la mayoría de las historias que hacen referencia a algún tipo de reflexión, de disputa, en buena o en mala manera, no importa el sentido al que se dirija, estará concentrado a los esfuerzos de este país de que da un buen trato a los nacionales haitianos. Es decir _ enfatiza Febles_ , en República Dominicana desde los medios de comunicación se proyecta al extranjero sólo frente a los nacionales de Haití”.

Dice Edith que hace unos años, cuando conversaba con algunos dominicanos de ascendencia haitiana, en una serie de entrevistas que hizo alguna vez para el periódico El Caribe, una de las cosas que más le llamó la atención fue la dificultad que encontraron algunas de esas personas cuando niños, llegado el momento de hablar de las referencias de la invasión haitiana a Dominicana. Recuerda el caso de una señora dominicana que llegó a su casa y le preguntó a su mamá que tanto mal hicieron los haitianos en este país. No obstante, esta profesional de la comunicación reconoce que hoy por hoy, en este país se vive una convivencia de tolerancia. “El haitiano que acude a una escuela pobre de un batey, convive con un dominicano quien es igual de pobre en ese batey. El nivel de pobreza ahoga por igual a un nacional de ascendencia haitiana que a un dominicano”. Ahí no hay lugar para la diferencia. La señora Febles considera que hay una actitud más bien de círculos de poder, desde el ámbito político y económico que ignora no tanto a las personas por el color de su piel si no por el nivel económico.

Me voy de República Dominicana con estos testimonios que son mucho más amplios y que podrán ser escuchados íntegramente en el programa Voces como ejemplos del paradigma social y racial que marca profundamente al país. Dejo Santo Domingo, confiado en que el gobierno dominicano tendrá en cuenta la propuesta de los representantes de la ONU, para la construcción a largo plazo de un lazo de un verdadero multiculturalismo interactivo, no sólo para parar la discriminación, si no para propiciar las buenas relaciones entre todas las razas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: